
A principios del siglo XX, mientras los trabajadores que construían el ferrocarril Longhai limpiaban el polvo del tiempo de las tumbas de la era Tang- esparcidas por la región de Mangshan, surgió silenciosamente una colección de tesoros que habían dormido durante mil años. Los esmaltes amarillos, blancos y verdes fluyeron uno hacia el otro, creando infinitas variaciones de color y patrón. Estas obras de arte eran más que un festín visual:- encarnaban emoción, cultura y artesanía, y cada pieza contaba su propia historia a lo largo de los siglos.
Más tarde, los eruditos dieron a este notable descubrimiento un nombre poético:"Tang Sancai"los artículos de tres-colores de la dinastía Tang.




